SENTENCIA HISTÓRICA

0

El cura Horacio Corbacho fue condenado a 45 años, y Nicola Corradi, de 83 años, fue sentenciado a 42 años, y el jardinero Armando Gómez a 18 años, en la histórica sentencia de los abusos sexuales ultrajantes ocurridas durante años en el Instituto Próvolo.

Corbacho fue condenado por los reiterados abusos sexuales con acceso carnal, gravemente ultrajante y simples, todos agravados por ser el autor a cargo de la guarda y por ser menores de 18 años.

El segundo condenado fue Nicola Corradi como autor penalmente abuso sexual gravemente ultrajante por ser el autor, por ser ministro de culto y estar a cargo de la guarda.

El tercero en escuchar su condena fue el jardinero Armando Gómez, quien fue sentenciado a 18 años por los abusos sexuales de los que fue victimario y partícipe.

Además, el tribunal le indicó al Ministerio de Salud que le de tratamiento psicológico o psquiátrico a las víctimas que fueron abusadas en el Próvolo, garantizando la medicación que sea necesaria de manera gratuita el tiempo que sea necesario para la recuperación de los mismos, como también mediar los medios de transporte para asistir a la misma.

Recomendó a la Dirección General de Escuelas que brinde opciones educativas o capacitaciones formales dependiendo de las necesidades de cada víctima, como así si fuese necesario educación terciaria, universitaria o becas de estudio que incluya material de estudio y transporte.

Una veintena de denuncias pesaban sobre la causa mendocina contra sacerdotes del Instituto, cuyas víctimas son sordomudos o discapacitados que asistieron a esa entidad.

Los curas Horacio Corbacho (59 años), Nicola Corradi, director del Próvolo de Verona de 1970 a 1997 (83), y el jardinero Armando Gómez (57), habían sido procesados por “abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y la convivencia preexistente con menores, en concurso real con corrupción de menores”. Sus víctimas tenían entre 4 y 17 años al momento de los hechos.

Mientras tanto en el Vaticano sigue desarrollándose el juicio que separaría a los condenados de sus cargos eclesiásticos, en clara contradicción de los hechos denunciados y ahora sentenciados.

“El Vaticano sabía de esta historia porque el Papa Francisco nombró una comisión en 2013 para ver estos temas. Pero no llegó a ningún lado porque el sistema de encubrimiento de la Iglesia Católica permanece intacto”, explicó el abogado Carlos Lombardi,  de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico de Argentina.

Compartir.

Sobre el Autor

Comentarios están cerrados.